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Pasado oscuro

 Hoy, en nuestra serie 'Confesiones en la cabina del funcionario', una frase escuchada al azar hará evocar a nuestro protagonista algún aspecto de su pasado más sórdido.  Me ha tocado llevar a un par de internos a pasar consulta a enfermería. Ayer no dormí demasiado bien, y se me ocurrió que, mientras la doctora los atendía, no pasaría nada por sentarme en una silla de una habitación vacía, contigua a la sala de espera de internos. Desde ahí, intentando echar una cabezada, pude oír sin querer la conversación que mantenían dos de ellos. Al principio sin prestar demasiada atención, pero eso cambió después de la primera frase que capté. Rápido veréis el motivo. - ¿Y quién te lo metió? - Pues me lo metió don Jaime, el encargado del 5. - Qué cabrón.  - No, bueno, si. Pero me advirtió de que me lo iba a meter con tiempo, así que no fue ninguna sorpresa.- Y aquí me entró el bajón, un bajón causado al hacerme una pregunta que llevaba muchos años sin hacerme. No, la pregunta no es ¿qué

Salario mínimo

 En la empresa está entrando sangre nueva, gente con ganas de aprender. Funcionario en prácticas: - Oye Jaime, ¿se gana mucho más de encargado que de funcionario normal? - Unos 20 euros al mes.- - Ostras... Pues vaya mierda. No da para mucho.- - Bueno, depende. Si lo cambias en billetes de cinco te da para cuatro turulos.- -... Joder. No sé cuanto llevas en años, pero kilómetros tienes un huevo.

Papeleo

 - Vamos a tramitar la recepción de un testimonio de sentencia. Te voy leyendo los datos, y tu los picas en el ordenador. A ver si así acabamos más pronto.- - Vale. A ver.- - Nombre; Jaramillo Jaramillo, Wilber.- - Jaramillo Jaramillo, Wilber.- - Causa, Ejecutoria 38/2020 del Juzgado Penal número 2 de Cambados. - Causa, Ejecutoria 38/2020 del Juzgado Penal número 2 de Cambados.- - Delito, Contra la Salud Pública, consumado. - Delito, Contra la Salud Pública, consumado. - En el  resumen de hechos probados... A ver. Dos agentes de policía encontraron en una mochila que portaba tres gramos de cocaína con una pureza del 54%, valorados en 325€. - ... Joder. ¿Y le cae delito Contra la Salud Pública?. A más de cien pavazos el gramo. Tenían que haberlo condenado por estafa.  ... - De verdad que me da miedo pensar qué clase de cosas hacías antes de trabajar aquí. - Bueno,  te diré una cosa que NO hacía. No vendía farla a cien el gramo. Si no, por los cojones iba a haber opositado a nada.

Piraña

   Breixo es gallego por decisión propia. Es cierto, sus padres lo eran. Y sí, había nacido en un pueblo de Lugo. Y se llama Breixo, que ya quiere decir algo. Pero desde que tenía un año vivió en Madrid, sin volver a Galicia más que en muy contadas ocasiones. Y su carrera como funcionario de prisiones tampoco le había acercado a Galicia, antes al contrario;  En su primer destino en Canarias había conocido a una joven granadina, y aunque ahora ocupaba plaza en una cárcel de Madrid, estaba esperando ya destino en el centro penitenciario de Albolote.  Pero a pesar de tener todo esto en contra, Breixo era gallego, por encima de cualquier otra cosa, y hablaba  gallego mejor que muchos  escolarizados en Galicia. Incluso mejor que algún presidente autonómico, o de la nación. Y no perdía oportunidad de poner en práctica su habilidad.     Pero además de gallego por convicción, Breixo era el mejor funcionario de botonera que me he encontrado jamás. Por eso me sorprendió que  aquel día, una vez y

Nazis morenitos

 El Jefe de Servicios llegó al módulo a paso rápido. Hizo una señal con la mano en la que sujetaba el 'walkie', y la puerta corredera de acceso se deslizó hacia un lado con un ronroneo eléctrico.   Accedió con impaciencia al rastrillo de entrada. La puerta por la que acababa de pasar se cerró tras el  y una idéntica, que tenía delante y hacía esclusa con la primera, se descorrió después.   Entró por fin a la sala de televisión del módulo, una habitación de techos altos y casi veinte metros de largo. Allí le esperaban los dos funcionarios de servicio en el mismo, flanqueando a un interno bajito al que su cabeza agachada hacía parecer más pequeño todavía. El Jefe fue al grano.  - A ver, ¿que ha pasado aquí?- Mario, el encargado del módulo, le puso algo en la mano. Era una pieza metálica de bordes irregulares. Con una forma más o menos rectangular, de unos diez centímetros de largo por tres de ancho y un par de milímetros de grosor, estaba afilada en dos de sus lados y se le había

Encerrado

 En el episodio de hoy de 'Confesiones en la cabina del funcionario', nos dejamos de charla y nos ponemos a trabajar. Porque la mitad de la plantilla sigue de vacaciones y me toca comerme a mi solito un módulo con 105 internos, si. Pero también porque en la dirección del centro y en la Secretaría General de instituciones Penitenciarias consideran que no tenemos una excesiva carga de trabajo, y se entretienen encargándonos tareas absurdas. Un ejemplo. Las cabinas desde las que los internos llaman a sus familias registran las llamadas. Además, los números a los que pueden llamar son autorizados previamente e incorporados a un listado. Y, más aún, desde hace unos meses se prohibieron las tarjetas telefónicas (¿os acordais? Eran estas que se compraban en estanco para pagar en las caninas telefónicas. Por cierto... ¿ Os acordais de las cabinas telefónicas?) Bueno, pues ahora cada interno tiene un código numérico personal recargable que tiene que introducir en la cabina previamente a