Entradas

Expulsión voluntaria

 El timbre del teléfono vibra como si estuviera dentro de mi cabeza. Tengo un catarro de cojones. Descuelgo antes del segundo toque, para ahorrarme el sufrimiento. Llaman de la oficina de régimen, que tenemos que llevar a un interno al departamento de ingresos, que la Policía Judicial lo espera para ejecutar una orden de expulsión a su país. Costa Rica .  Miro hacia el patio por la ventana de mi cabina. Cuatro grados centígrados. El aguanieve ha disipado la niebla.  Me despido del interno, nos conocemos ya de varios años en el módulo. Negro, serio y trabajador. Ninguna de esas cartas es un triunfo hoy en Día.  Le doy la mano.  - Suerte. Ojalá me deportasen a mí también. El interno se sorprende al principio, pero un escalofrío que le hace subirse el cuello de la cazadora, y un estornudo mío, le hacen entender la situación. - Si quiere nos intercambiamos, don Jaime.- - Pues porque tengo dos bocas que alimentar, que si no ya estábamos sacando el betún. ¿Lleva uste...

Rápida y mortal

 Salgo a dar una vuelta por el hall y sala de televisión del módulo. En la cabina de funcionarios hace mucho frío, los radiadores no funcionan bien. Y es domingo. Hasta mañana no vendrá nadie de mantenimiento, porque en domingo sólo atienden urgencias y que mi viejo culo de servidor público se quede helado, evidentemente no lo es. Así que salgo a ver y dejarme ver por el módulo. Fuera de la cabina hace más frío, pero al menos me muevo y reactivo un poco  la circulación, me digo a mí mismo. En qué momento se me ha ocurrido. Caminando directamente hacia mi, con un contoneo de caderas estudiado al milímetro para ser lo más exagerado posible sin caer en lo ridículo, viene Arlene, o Donato Veiga si atendemos al nombre que figura en su DNI. No sé si os acordáis de ella, os la presenté en un relato anterior, 'Familia extendida'. Echadle un ojo, y así recordaréis también a su novio, Poblete.  Hace unas semanas no sé a quién convencieron, dentro de la Junta de Tratamiento del cent...

Papichulo

 Este año estoy de encargado (en funciones) de un módulo de respeto. En estos módulos, creo que ya os he hablado de ellos, se ubica a  internos que muestran un perfil positivo. Ausencia de partes disciplinarios, buena actitud, facilidad de socialización... Esas cosas.  A cambio, disfrutan de mayor libertad (pueden permanecer en celda más tiempo  sin obligación de bajar al patio, por ejemplo) y de la posibilidad de autogestionarse, hasta cierto punto, y de pasar su tiempo de condena de una forma más llevadera. Vaya, sin que el que tienes detrás en la cola de la comida te apuñale por no haberle dado un pitillo. Para mí, como funcionario, es un chollo. No tengo que subir a las celdas a vigilar la apertura y el cierre a la mañana, mediodía y noche, por ejemplo. Más internos  en sus celdas (si bien que de manera voluntaria) significa menos internos en el patio, o sea menos conflictos.  Y si además tienes un responsable de módulo, que es un interno nombrado por e...

Intermedio

  Sobre la cárcel arrecia el aguanieve. La mayor parte de los internos han preferido quedarse en sus celdas y no salir al patio, así que en la cabina de los funcionarios estamos relativamente tranquilos. Y como hace un frio que pela, nos aburrimos, y además se da la poco frecuente circunstancia de estar prestando servicio cinco funcionarios varones ninguno de los cuales tiene ni puta idea de fútbol, pues Lino , uno de nosotros, intenta animar la conversación hablándonos de la chica más guapa que frecuenta en verano la piscina de su urbanización. - A ver, pues describela un poco. ¿Rubia, morena?- - Es morena, - empieza Lino. Lino es un turolense muy gracioso, que se parece a José Sazatornil pero en joven. Si es que es posible parecerse a José Sazatornil en joven, que esa es otra- y en verano lleva siempre un trapo atado en la cabeza, así en plan años 50. Y algún tatuaje. Y físicamente es perfecta, está tan bien que a mi realmente no me atrae... O no me atraería si no fuera por su ...

Familia Extendida

    No se acababa de estar a gusto en el patio.   En medio de aquel páramo manchego, en aquella precisa mañana de otoño, pensaba Salva, si te quedabas a la sombra del alero de metal te acababas resfriando. La otra opción era ponerse al sol, claro. El sol brillaba alto en el cielo, hacía daño sólo mirar su reflejo en el hormigón de las paredes. Pero al sol no aguantabas más de diez minutos sin despojarte del forro polar por el calor. Y era un calor engañoso. Porque el aire, en realidad, estaba frío, y cualquier corriente inesperada te podía acabar causando una pulmonía. O el covid ese, y Salva sintió un escalofrío, un poco porque en ese momento preciso estaba en una zona de sombra, pero sobre todo porque para una persona como él, con los bronquios quemados por el amoniaco de fumar bases, el contagio de coronavirus, o la pulmonía, se podrían convertir muy fácilmente en una condena a muerte. Tenía que proteger sus pulmones.  Salva apretó el paso en su órbita por el inte...

Fútbol y poesía.

  Primera hora de la mañana. Tras el desayuno, dos internos se acercan a la ventanilla. - Don Jaime, el educador nos ha organizado un partido de fútbol a las once y media. ¿Nos lo puede confirmar?.- Asiento en silencio y me acerco al teléfono. Hago una breve llamada y regreso a la ventanilla.  - Me dicen que si. A las once y media, contra el módulo 5.- Los internos se miran el uno al otro, con cara de no entender. Finalmente el más alto de los dos me pregunta de nuevo. - ¿Contra el 5? Pensábamos que era contra el 1-.    El módulo 5 es el módulo de deportes. En él hay internos, generalmente jóvenes, que muestran interés por mantenerse en forma, o en hacer méritos y acreditar buen comportamiento por medio de la práctica deportiva. Para ello se les conceden más horas en el polideportivo, el gimnasio del módulo está mejor equipado... También somos más estrictos en la vigilancia de sustancias prohibidas. Pero el fondo de la cuestión es que el módulo 5 tiene el mejor equip...

Asamblea

- Don Jaime, vamos a hacer la asamblea. ¿Va a asistir a ella?.-    Es una pregunta que no admite un 'no' por respuesta. Acudir a la asamblea no es obligatorio, pero es verdad que debería haber un funcionario en ella. Y, en vista de que el Educador del módulo, que es quien debería estar ahí, no ha hecho acto de presencia todavía, me parece que me ha tocado la china.  - Si, claro. Ahora voy.- No me tomo ni la molestia de fingir una sonrisa, lo tengo que confesar. Las nueve de la mañana y ya me toca hacer el trabajo de otro. Como para poner buena cara.   Me levanto de mi silla, me prendo un 'walkie' del  cinturón, y le pido a mi compañero de la botonera que me abra el portón de acceso al departamento. En la sala común, a la vez comedor y salón de actos, los casi setenta internos del módulo de respeto se distribuyen sentados en una especie de semicírculo ante los dos internos líderes del mismo. Saludamos a todos. Nos contesta un murmullo sostenido.  El interno ...